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ANÁLISIS: Street Fighter V [8,5/10]

Valoración del Usuario: 5 / 5

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Recuerdo con claridad mi primer juego de lucha. Fué el Street Fighter 2 Championship Edition para Mega Drive. Posiblemente sea uno de los juegos a los que más horas he dedicado en mi vida como jugador y el primero que me provoco heridas en los pulgares a causa de intentar hacer combos y técnicas como un poseso, con la tosca cruceta del mando de la consola de Sega. Después de ese hubo otros juegos de lucha, unos calaron más, otros menos pero desde el día en que entro en mi consola la saga Street Fighter tiene un hueco especial en mi corazón y en mi estantería de juegos.

Por eso cuando se anunció Street Fighter V para mí fue como volver a mis diez años, a esas tardes de practicar el Hadouken con mis hermanos mientras merendábamos. Muchas cosas han cambiado en la franquicia de Capcom, muchos juegos hay entre ese Street Fighter II y el V pero la esencia siempre se ha mantenido intacta a pesar de los cambios en el estilo de juego, los nuevos personajes, los crossover con otros juegos de lucha o incluso súper héroes. Podemos decir que hablar de Street Fighter es hablar de la historia de los videojuegos. Piezas esenciales que han sentado las bases del género de la lucha y que lo hacen evolucionar con cada entrega. Ahora con la quinta iteración en nuestras manos nos toca comprobar si todo está en su sitio, si los cambios han sido positivos, si la esencia sigue intacta y se va a hacer que volvamos a hacernos heridas en el pulgar a golpe de Hadouken.
No se vosotros pero yo empiezo a estar cansado de esa corriente de gente que señala a las nuevas entregas de juegos que ven la luz en la nueva generación solo para indicar, de forma totalmente errónea, que no hay mejora grafica respecto a la anterior entrega lanzada en la anterior generación de consolas. Así que antes de seguir analizando el apartado visual de Street Fighter V quiero dejar una cosa clara: NO, NO SE VE IGUAL QUE STREET FIGHTER IV. Una vez superado este escollo vamos a llamar a las cosas por su nombre. El juego recurre, como ya hizo en su anterior entrega, al estilo bautizado como 2.5 D. Personajes y entornos modelados en tres dimensiones pero que se mueven en scroll lateral como los juegos de lucha de toda la vida. Visualmente se ha conservado ese peculiar estilo cell shading del que Capcom hizo gala en la anterior entrega de la saga pero refinándolo hasta el extremo. El modelado de los personajes está mucho más detallado, las caras son más expresivas, los rasgos se han pulido dando a muchos personajes un aire más serio y menos cartoon. Las texturas han mejorado su calidad y nivel de detalle. Las animaciones de las técnicas y golpes son más fluidas con el objetivo de subir el ritmo de los combates, pero ya hablaremos de esto en la parte de jugabilidad.

Quizás la única nota discordante en todo esto sean los escenarios del juego. Visualmente no son tan llamativos como los de anteriores entregas. Podría decir que no han estado muy inspirados a este respecto y en algunos hay cierto tufillo a reciclaje de algunos escenarios visto en anteriores entregas. Espero que en el contenido adicional que está por llegar añadan más variedad y originalidad al set de escenarios. Aun así todos conservan la esencia de los juegos de la franquicia. Escenarios con una rica paleta de colores y donde hay multitud de detalles en segundo plano para dar dinamismo.
Vamos a donde está el meollo de un juego de lucha. ¿Cómo son las hostias en Street Fighter V? Pues la verdad es que bastante divertidas y en algunos aspectos más accesibles para quien no sea jugador habitual de juegos de lucha. Los combates son más rápidos y donde en la anterior entrega se premiaba la superioridad técnica aquí se premia que engañes al otro jugador. Por el momento, y si futuras actualizaciones no lo cambian, los personajes están bien balanceados. No hay ninguno que sea superior al resto. Con lo que se deja libertad para que el jugador elija el que más le guste y pueda aprender a manejarlo sin sentirse frustrado por las derrotas contra personajes desbalanceados. Dentro de las novedades en los movimientos se ha sustituido el focus por el V- Skill, un movimiento que acentúa la personalidad de los luchadores y que da pie a que se creen estrategias de combate en torno a él.

En contraste con lo que puedo calificar como un muy buen trabajo a nivel de gameplay, tenemos los modos de juego. Desde los modos single player hasta el multijugador todo exuda un aroma terrible a prisas y en cierto modo, si comparamos con la última versión de Street Fighter IV, da la sensación de que se han dado pasos atrás. Para empezar el modo historia se estructura en historias individuales donde cada luchador libra dos o tres combates conectados por unas ilustraciones estáticas no muy inspiradas. Es bueno para aprender los fundamentos básicos de cada personaje pero también es un poco soso. Por otro lado y también en la categoría de single player, tenemos el modo supervivencia en el que ganas puntos con cada combate con los cuales puedes comprar vida o mejoras. Es entretenido y te sirve para desbloquear trajes de los personajes y ganar experiencia con la que desbloquear a más personajes pero aun así le falta algo. No termina de enganchar completamente al jugador.

Por otra parte tenemos los modos online donde, a mi forma de ver, es donde se ha dado el paso atrás del que hablaba antes. Para empezar en los Lobby de combate faltan opciones, como por ejemplo que pueda ser para más de dos jugadores, como en la anterior entrega. Cuesta acceder a las repeticiones de las partidas y se echa de menos el modo torneo. Respecto a los modos partida igualada, donde juegas para ganar puntos e ir subiendo de categoría y clasificación, y el modo partida casual puedo decir que necesitan pulirse. El matchmaking es lento y a veces te empareja con luchadores que están muy por encima de tu nivel. Los detalles de a quién te enfrentas se cargan muy de vez en cuando y los ves cuando ya está en el combate. Se echa en falta una opción que te permita cambiar de personaje entre partida y partida, ya que si decides encadenar partidas no hay una pantalla de selección de personaje intermedia que te permita cambiar de luchador, juegas siempre con el que tengas seleccionado como luchador favorito en tu perfil de combate. En definitiva, todo puede resumirse con lo que comentaba antes, las prisas. El conjunto final no está mal, los fans lo van a jugar hasta que le sangren las manos pero uno espera unos estándares de calidad de esta saga que aquí no se han llegado a cumplir y en algunos casos la decepción es inevitable. Solo queda confiar en las actualizaciones de contenido gratuitas que se han prometido y que espero que completen lo que se echa en falta en este Street Fighter V

El anterior Street Fighter dejo el listón muy alto en lo que respecta a la banda sonora. Con temas en los que colaboraron artistas conocidos y que se hicieron un hueco la historia musical de la saga. En este sentido, esta entrega es algo más discreta. La música está a la altura de la anterior entrega pero no sobresale, aunque cumple sobradamente su cometido. Animar los combates. Por otro lado los efectos sonoros sí que han mejorado adaptándose perfectamente a la contundencia de los golpes y al despliegue visual de la técnica que lleve a cabo cada personaje. Se le ha bajado la intensidad al locutor del juego, supongo que por las quejas que suscito la estridencia del mismo en el anterior juego, aunque para mi añadía un toque bastante simpático de espectacularidad al combate. El juego viene con todos los textos en castellano aunque los diálogos solo en inglés, y se puede cambiar a japonés con el selector de idiomas el cual para delicia de los más detallistas se puede configurar individualmente para cada personaje.



En definitiva, Street Fighter V es un juego muy recomendable solo si se tiene una idea clara en mente: Es un proyecto a largo plazo. Aunque a nivel jugable es una delicia debido a las mejoras en las mecánicas del combate faltan detalles por rematar. Los modos single player te sirven como campo de entrenamiento y para desbloquear contenido del juego pero les falta algo. Respecto a los modos online faltan cosas que no sé porque no se han conservado de la anterior entrega a esta, pero que espero que vuelvan porque daban a la experiencia online un valor añadido que se echa de menos. También se echan en falta más luchadores, más y mejores escenarios que no tengan saborcillo a refrito y en definitiva pulir detalles que un juego de la talla de Street Fighter V no puede descuidar. Pero lo importante está ahí, la esencia sigue intacta, te vuelves a sentir como ese niño de 10 años que jugaba a su primer juego de lucha en su Mega Drive o como el que hacía cola en los recreativos con un puñado de monedas en los bolsillos y la ilusión de ser el campeón de esa tarde.

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