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ANÁLISIS: Tom Cancy´s The Division [9,0/10]

Valoración del Usuario: 5 / 5

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Tom Clancy es ese escritor al que todo el mundo conoce aunque no haya leído sus libros. Hay mucha gente que adora películas como La Caza del Octubre Rojo o Pánico Nuclear sin saber que están basadas en obras de este escritor americano. Su obra ha transcendido a muchos medios como el cine, o el favorito de todos los seguidores de Comunidad Fm, los videojuegos. Ubisoft ha utilizado el nombre del escritor en muchas de sus sagas más potentes y si bien estos juegos no están basados en las novelas del escritor, exceptuando Rainbow Six, las ideas aportadas para su trama y desarrollo si han salido de la mente del escritor que por desgracia ya no está entre nosotros desde el año 2013.

Pero lo bueno de que tu obra transcienda es que puedes seguir vivo más allá de tu muerte y esto es lo que ha sucedido con The Division. No sabemos si esta fue la última gran idea del bueno de Tom pero si una de las más brillantes. No quiero adelantarme al análisis pero ya os digo que en esta, vuestras casa, lo último de Ubisoft no nos ha dejado indiferentes y que le debemos bastantes noches de insomnio con sus correspondientes días de ojeras y soñar despierto con volver a casa para poder unirte de nuevo a The Division.
Podría discurrir durante un párrafo sobre lo que Ubisoft no ha hecho, que si downgrade por aquí, que si “esto no es lo que nos prometieron en el tráiler del E3”, etc., etc., etc. Pero francamente, me aburren sobremanera esas pataletas. Así que vamos a centrarnos en algo más productivo y positivo. Lo que sí ha hecho Ubisoft a nivel gráfico con The Division.

Para empezar han hecho una recreación de la ciudad de Nueva York espectacular y enorme. Además han ido más allá de la simple ciudad de cartón piedra donde los edificios son solo fachadas con puertas falsas. Aquí se puede entrar en muchos edificios al margen de que estén o no incluidos en una misión. Otro aspecto a destacar es la cantidad de elementos que hay en pantalla siempre y que no restan fluidez al juego. Esto es de agradecer y no solo le hace ganar enteros a la experiencia de juego, si no a la ambientación. Nos encontramos en una ciudad asolada por una catástrofe, es importante representar bien el desorden y el caos que esto suponer, sobre todo en una ciudad tan grande como Nueva York. Al hilo de esto tengo que decir que la ambientación del juego es magnífica. La imagen de desolación propia de los acontecimientos sufridos por la ciudad es tan palpable que podemos casi agarrarla con nuestras propias manos. Nuestro personaje es el portador de la esperanza pero cuando miras a tu alrededor no puede evitar sentir “que estamos jodido al máximo”.

El buen trabajo que se ha llevado a cabo con la ambientación es complementado y potenciado con una iluminación perfecta, un ciclo día-noche implementado de forma magistral y algún que otro cambio en la meteorología. Respecto a la meteorología decir que es un espectáculo técnico ver nevar en The Division y observar como los copos de nieve se acumulan en los hombros de nuestro personaje o en el gorro, si es que lo lleváis puesto. Todo lo anteriormente descrito está envuelto por unas texturas sobresalientes, que si bien en los primeros días del juego acusaban cierto retraso en su carga, tras el último parche funcionan como un reloj y son una maravilla visual. Sin embargo se echa en falta algo de uniformidad. Hay texturas buenísimas contrastando con algunas otras que necesitan un poco más de pulimento. La iluminación intenta disimular esto pero hay veces que ni así. La otra nota negativa se la lleva el editor de personajes y sus posibilidades limitadas de creación y alguna que otra animación brusca de los NPC. Por lo demás, no puedo decir que me haya sentido estafado por Ubisoft. A ver, hay downgrade pero poco y el resultado final es más que bueno.
The Division nos pone al mando de un agente que pertenece a una unidad especial y secreta del gobierno que surge cuando todo lo demás ha fallado. Somos la última esperanza de la humanidad y no podemos defraudarla. La ciudad de Nueva York ha sido arrasada por una misteriosa enfermedad conocida como “La gripe del dólar”. Nuestra misión es recuperar la ciudad del caos y la anarquía reinante mientras averiguamos todo lo que podamos sobre la enfermedad. ¿Cómo vamos a hacer esto? Pues de la única manera posible. A tiros. Contra una enfermedad de esta magnitud el doctor receta una buena dosis de plomo calentito y para repartirla nos moveremos en un shooter en tercera persona con coberturas. Al más puro estilo de Gears of War pero mejorado. El sistema de coberturas y como nos desplazamos entre los distintos parapetos es de lo mejor del juego. Por fin un juego donde si vas corriendo y a lo loco a través del fuego cruzado lo pasas mal, como en la realidad. Y hablando de realidad, el sistema de armamento está muy bien implementado y no tenemos la sensación de llevar armas de juguete. Las armas tienen su retroceso, sus pros y sus contras con los que tendremos que jugar para llevar un set de armas que nos permita superar los múltiples tiroteos. Tiroteos que son divertidos a rabiar, del primero al último. Cargados de intensidad y situaciones que nos alejan de esos intercambios de balas donde sin moverte de la misma cobertura lo solucionas todo. En The Division te tienes que mover, flanquear, cambiar de armas, usar las granadas y a veces hasta correr por tu vida. Una experiencia de juego muy divertida y que hace las delicias de todos los amantes de la acción y las ensaladas de tiros. Pero no solo dependemos de las armas para resolver conflictos en The Division, nuestro personaje tiene que volverse mejor, debe equiparse mejor y mejorar su equipo. Y para eso está el sistema de desarrollo del personaje donde podemos usar la experiencia acumulada para ganar nuevas habilidades, mejorar nuestro equipo con lo que encontremos por la ciudad o nuestros enemigos dejen al caer por nuestra mano. En definitiva la enésima demostración de que el clásico sistema de progresión y loot propio de los juegos de rol es el complemento perfecto de cualquier shooter y si me apuráis de cualquier cosa.

Con todo lo anteriormente dicho nos movemos por la enorme ciudad de Nueva York haciendo las misiones de la historia, las cuales son bastante buenas, en solitario o con compañía. Esta es una de las bondades de The Division, su matchmaking, gracias al cual podemos reunir a una “división” de agentes como nosotros para afrontar las misiones. Eso sí, el juego se equilibra de acuerdo al número de agentes que intervengan en la misión y el nivel de los mismos. Por lo que algunas misiones pueden volverse especialmente intensas dependiendo de esto. El desarrollo de las misiones es bastante bueno, a medida que avancemos nos iremos topando con enemigos más duros y más listos pero la curva de dificultad está muy bien adaptada y no da lugar a la confusión. Si atiendes al nivel recomendado de la misión no tienes problemas para superarla incluso en solitario pero si te haces el valiente lo pagas. Respecto a las misiones secundarias, son un complemento bastante entretenido para ganar niveles y botín. Hay una variedad bastante amplia y son la manera perfecta de quedarte sin vida en el mundo real. Pero si esto te sabe a poco, Nueva York tiene algo más que ofrecer. La Zona Oscura. Un territorio hostil donde no solo te enfrentas a los enemigos surgidos de la catástrofe, si no a otros agentes como tú a los que se conoce como renegados. Es bastante divertido porque siempre es emocionante matar a alguien controlado por otro humano y no por una IA, además los mejores objetos se encuentran en esta zona con lo cual su visita es casi obligada. Como podéis apreciar, Ubisoft deja claro en el gameplay de The Division que su prioridad ha sido hacer un juego divertido, que no inventa nada nuevo pero que mejora la fórmula de los shooter en tercera persona y de los shooter MMO hasta niveles estratosféricos.
En el apartado sonoro hay dos cosas muy buenas y otras dos que no tanto. La primera es que The Division viene con un selector de idiomas que nos permitirá poner las voces en versión original subtitulada al castellano, lo cual nos va a venir muy bien porque una de las cosas que no están muy allá es el doblaje al castellano. Aunque hay voces muy buenas hay otras que no, o que no pegan mucho con el personaje al que acompañan o directamente se repiten voces. La otra cosa buena es la gran calidad de los efectos de sonido de armas, explosiones y en general, en todo, pero esto contrasta con la otra cosa que no está muy fina: la banda sonora. Cumple con su función de ambientar y acompañar pero nada más. No es una música que quede en el recuerdo y no creo que este a la altura de un juego como The Division.


Tanto en lo visual como en lo jugable The Division es uno de esos juegos con los que sientes que estas en una nueva generación de consolas. Su apartado visual no es lo que se prometió pero no deja de ser sobresaliente en muchos aspectos. Y respecto a la jugabilidad no inventa casi nada nuevo pero mejora muchas mecánicas ya existentes convirtiendo el juego en una experiencia que rebosa diversión, entretenimiento y que amenaza con engullir cada hora de nuestro tiempo libre. No sé exactamente como sería la idea original de Tom Clancy para este juego pero solo por haber sentado las bases de este resultado final solo puedo darle las gracias este donde este y estoy seguro de que muchos haréis lo mismo.

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