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ANÁLISIS: FAR CRY 4 [8,5/10]

Valoración del Usuario: 5 / 5

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Dice un buen amigo mío que uno de los motivos por el que le gustan los videojuegos es porque le permiten visitar lugares que difícilmente verá en el mundo real y vivir experiencias que no están al alcance de una persona normal. Naturalmente cuando dice esto no se está refiriendo a juegos como Sonic, ya que se asume que nunca podremos ser un erizo azul súper rápido y molón. Lo que mi amigo quiere decir es que los juegos actuales, en su búsqueda de la perfección, llegan a recrear localizaciones del mundo real con una exactitud tan milimétrica que es como viajar a alguna de esas ciudades que han sido escenario de algún juego.

Son muchos los títulos, que gracias a un notable trabajo de documentación, nos permiten viajar por el mundo sin movernos del sofá de casa. Uno de los últimos en llevarnos a lejanas tierra es Far Cry 4. En esta ocasión Ubisoft nos lleva al Himalaya pero no nos va a meter en un todo incluido con todas las comodidades del mundo. Más bien nos va a dar un fusil, unas palmaditas en la espalda y nos va a dejar a nuestro aire para que experimentemos lo que no te enseñan en las guías de viajes sobre esta región. Nosotros hemos estado allí durante mucho tiempo, hemos hecho fotos, “charlado” con la población local y ahora os contamos que tal ha sido nuestra experiencia en este análisis sobre la cuarta entrega de la saga Far Cry.
Nunca he estado en el Himalaya pero con el juego de Ubisoft he tenido la sensación de haber estado allí. Esta es otra manera de aplaudir el excelente trabajo que hay en la ambientación de Far Cry 4. Nos movemos en todo momento en escenarios que no escatiman en detalles para meter al jugador como sea en la situación de la región de Kyriat. Una tierra que vive una guerra en busca de su identidad, donde el ostentoso estilo del capitalismo occidental lucha encarnizadamente contra la tradición budista y las raíces de los pueblos de la región. Mientras, como testigo de esta batalla tenemos un mapa lleno de parajes verdes o blancos, si nos movemos por sitios nevados, con numerosas formaciones montañosas e impresionantes monumentos que dan al paisaje ese halo de misticismo y espiritualidad que siempre predomina en cualquier ambientación donde el budismo tenga protagonismo.

Todo sería redondo a nivel gráfico si no fuera porque la parte técnica renquea un poco. Esto lo podemos ver en ocasiones en que sufrimos algo de tearing o en momentos en los que veremos algo de poping en las texturas de algunos elementos y personajes. Entiendo que es un juego que mueve muchos elementos en pantalla y que la versión analizada pertenece a una consola de la anterior generación pero estamos hablando de fallos que suceden por no pulir el juego lo suficiente. Y hablando de pulimento, se podría haber aplicado un poco sobre algunas texturas con dientes de sierra, que contrastan con otras muy conseguidas haciendo una mezcla no muy agradable, por aquello de las comparaciones. Por lo menos el framerate es estable y no se aprecian caídas, algo a destacar teniendo en cuenta la cantidad de elementos en pantalla que suelen mostrarse en la mayoría de localizaciones del juego.
En materia de jugabilidad Far Cry 4 refina la fórmula que pudimos ver en la tercera parte y que tuvo tan éxito. Pone ante nosotros un mapa enorme y completamente abierto en el que podemos hacer lo que queramos y en el que siempre tenemos algo que hacer. Esta es la gran virtud de Far Cry 4, que siempre tenemos algo que hacer, incluso aunque nos vayamos a nuestro aire por el escenario seguramente estaremos haciendo algo aun sin que lo sepamos. La cantidad de misiones, coleccionables y desafíos que encontramos al abrir el mapa puede resultar algo apabullante pero en general todo se puede hacer sobre la marcha y lo que no, está pensado para satisfacer a todos aquellos jugadores que le gustan exprimir todo el contenido de los videojuegos.

Respecto a las mecánicas de las misiones encontramos una gran variedad. Por un lado tenemos las misiones de la historia principal, que nos sumergen en el dramático conflicto de la región de Kyriat y mezclan situaciones de sigilo, acción, exploración, etc. de forma equilibrada. Los personajes están muy trabajados y todos tienen personalidades bien definidas y características que hace que el jugador desarrolle aprecio o aversión por unos y por otros. Una de las cosas que más me ha gustado de las misiones principales han sido los momentos en los que debes decidir a quién apoyar y como hacer determinada misión para conseguir una u otra cosa para la causa por la que luchas. Las consecuencias de tus acciones y de tu decisión se ven reflejadas en el desarrollo del juego y algunas veces, estas te hacen sentir incluso culpable por tomar una mala decisión o por elegir lo que creías que la causa necesitaba en ese momento y reparar en lo que has perdido para conseguirlo. Por otro lado también tenemos un gran abanico de misiones secundarias que van desde ayudar a personajes que encontramos en nuestros trayectos por la región, a otras encomendadas por personajes secundarios y como novedad, también se incluyen las misiones cooperativas. En estas misiones necesitaremos la ayuda de amigos para llevar a cabo grandes gestas como es la invasión de una fortaleza enemiga. Estas misiones aparte de ser divertidas por añadir el aliciente de la cooperación suelen ser las más épicas. La verdad es que en general el juego tira de épica en muchos momentos y no necesariamente debes estar cooperando para ello. Abundan las situaciones en las que tu solo te enfrentas a un campamento de hombres armados y donde tu habilidad  con las armas y el entorno marcaran la diferencia. Bueno eso, o llegar montado en un elefante y arrasar con todo. En general es un juego con una componente de acción muy fuerte y muy bien implementada que nos permite resolver las situaciones de muchas formas, algunas de ellas bastante divertidas.

Otro de los aspectos jugables a destacar es el de la progresión de nuestro personaje. A medida que avanzamos en Far Cry 4 ganamos experiencia, lo que nos procura puntos de habilidad que podemos gastar en un árbol de habilidades bastante bien compensado y que nos permite hacer el personajes más o menos a nuestro gusto. Pero la habilidad no lo es todo, también debemos mejorar nuestro equipo y para ello el juego nos obligara a valernos de la naturaleza. Eso es, la fauna y la flora no son solo algo anecdótico o que puede matarte si no te andas con ojo. Necesitaremos de las pieles de animales y de la vegetación local para mejorar nuestra capacidad de llevar armas, munición o mejorar nuestro rendimiento y salud. Y creedme que con el gran repertorio de armas que hay en Far Cry 4, vamos a necesitar esas mejoras. Pero no solo es que haya muchas armas, es que además el acceso a ellas es sencillo y nada frustrante. Podemos conseguirlas mediante los típicos comerciantes o desbloqueándolas al hacer misiones. En cualquier caso no sufriremos para comprar un arma porque si hay algo que nos enseña este juego es que la guerra es algo muy lucrativo. Las rupias nos lloverán por todos sitios a poco que seamos proactivos en el juego con el tema del saqueo a los enemigos caídos. Esto nos procurara mejor arsenal, lo que significa más enemigos caídos y más dinero en nuestros bolsillos. El juego banaliza el concepto del dinero para que no sea un tema del que preocuparnos o que nos frustre a la hora de querer comprar cierto ítem, porque para frustración económica ya tenemos el mundo real.

Como podéis leer Far Cry 4 es un juego lleno de posibilidades jugables, que nos trae muchas horas de diversión que serían aún más divertidas si se hubieran pulido ciertos aspectos en el control ya que a veces encontramos situaciones donde los controles no responden bien a las interacciones del personaje con ciertos elementos del entorno. O las acciones a realizar no se resaltan en pantalla lo que nos hace imposible llevarlas a cabo con fluidez. No es algo que ocurra a menudo pero cuando pasa es bastante molesto. Otro apartado del control mejorable es el de la conducción de vehículos. El control que se ha implementado para los vehículos de tierra es algo tosco y en momentos de acción donde hay que combinarlo con disparar al mismo tiempo es un poco desastroso. Hay una opción para que el vehículo se conduzca en modo automático para poder disparar mejor pero su funcionamiento deja mucho que desear y al final vuelves a tomar el volante para no perder a quien persigues o intentar eludir a un perseguidor. En contraste a esto, la conducción de vehículos aéreos sí que esta implementada de manera impecable, lo que hace que al final nos decantemos por ellos siempre que tengamos uno a mano.
Para su banda sonora Ubisoft ha contado con la colaboración de Cliff Martínez, ex integrante de Red Hot Chilli Peppers, que ha puesto la música a películas tan conocidas como Traffic y Drive. Como ya hiciera en las cintas mencionadas, ha sabido captar la esencia, no solo del juego, si no de la tierra donde está ambientado creando una banda sonora que le sienta como un guante. Mención especial también para unos efectos de sonido impecables tanto en armas, vehículos, explosiones, así como en la fauna. Algo muy de agradecer, sobre todo cuando el rugido de las bestias nos advierte de su presencia y nos evita una muerte casi segura.
En cuanto al doblaje, Far Cry 4 está completamente doblado al castellano y el casting de actores es ampliamente reconocible por su actuación en series famosas como Futurama o Regular Show.


En definitiva podemos decir que Far Cry 4 es un juego de contrastes. Por un lado tenemos una recreación del Himalaya muy potente a nivel visual y que pone a nuestra disposición un mapa enorme lleno de posibilidades jugables que nos procuraran horas de diversión mientras avanzamos en el interesante conflicto de la región de Kyrat tirando de cooperación, épica y todo lo que nos brinda esta rica tierra y que esta puesto al servicio de nuestro absoluto entretenimiento. Pero por otro vemos un acabado técnico que deja que desear, con problemas de tearing, poping y algún que otro diente de sierra. A esto hay que añadirle un control mejorable en la conducción de vehículos y los fallos en algunas acciones de control de nuestro personaje. Si ponemos todo en una balanza lo bueno pesa bastante más que lo malo y al final hace que merezca mucho la pena hacer este viaje desde el sofá de casa.

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